viernes, 6 de agosto de 2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

Las olas en nuestra ciudad




Sabemos que los orígenes de nuestra ciudad se encuentran en en lecho de un gran lago donde fue fundada Tenochtitlán, después ese espacio fue aprovechado por los españoles para también fundar uno de los primeros núcleos urbanos en sus territorios de ultramar: la ciudad de México, la cual siguió en un entorno lacustre hasta ya entrado el siglo XX.
Pués el agua nos sigue... en la actualidad la ciudad sigue estando en un medio acuático, claro que sus habitantes ya no podemos cosechar nada de ella, ni ahuatle, ni carpas, ni acosiles, ni bejuco, ni podemos obtener beneficio alguno; en lugar de ello obtenemos vialidades desbordantes de líquido mezcla de agua de lluvia con otros fluídos que no sé que serán (incluso las avenidas aéreas se inundan!!), obtenemos también preocupaciones, dolores de de cabeza, enfermedades, incluso pérdidas materiales y hasta humanas y un largo etcetéra.
En un breve periodo el agua ha pasado de embellecer y servir a la ciudad a perjudicarla y a preocuparla.
¿No será que Natura nos está cobrando la factura? ¿no será que décadas de caos y desorden en el crecimiento de la ciudad están llegando a un punto de no retorno?
Espero que en un futuro nuestros descendientes no se refieran a nosotros como la Atlantida pirata.